Cultivo de Marihuana

TRUCOS para Engordar Cogollos de Marihuana

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En este post veremos trucos o tips para engordar los cogollos de nuestras plantas de marihuana. Son consejos muy útiles y fáciles de aplicar al autocultivo que sin duda harán que nuestras plantas se alimenten mejor y por consiguiente obtengamos flores o cogollos más grandes, con déficit de alimentación una planta produce cogollos raquíticos.

El propósito primordial del autocultivo de marihuana es conseguir una cosecha de cogollos de alta calidad, en cantidad bastante como para permanecer hasta la siguiente cosecha. La mayor parte de los cultivadores de exterior solo cultivan una vez al año, por lo cual la producción debe permanecer 12 meses y las plantas producir tanto como se pueda.

Uno de los componentes que más influye en la eficacia es que el cannabis tenga siempre suficientes nutrientes a su disposición. La fertilización de las plantas se transforma en una labor primordial para conseguir una aceptable cosecha y el cultivador debe comprender las distintas técnicas y productos para dar de comer los cogollos.

Además de la luz, el agua y el dióxido de carbono (CO2) que se encuentra en el aire, la marihuana consume proporciones considerables de tres nutrientes primarios: nitrógeno, fósforo y potasio. Requiere, además, proporciones medias de tres nutrientes secundarios: calcio, azufre y magnesio. La lista se completa con los ocho microelementos o micronutrientes (hierro, manganeso, zinc, boro, molibdeno, cobre, cloro y cobalto), de los que solo requiere proporciones muy pequeñas pero que son de todas formas fundamentales para el avance. Si a la planta le falta alguno de los nutrientes no puede realizarse totalmente y la producción se disminuye considerablemente. Para conseguir buenos cogollos es primordial que las plantas dispongan de todos los nutrientes necesarios.

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En la naturaleza, las plantas crecen sin que nadie las fertilice, se alimentan de los desechos de los millones de microorganismos que viven en el suelo y que, a su vez, se alimentan de la materia orgánica que encuentran. Cuando un animal o una planta muere y cae al suelo, se descompone enseguida. Gusanos, insectos, hongos, bacterias, levaduras, todos se llenan de este desarrollo de descomposición que radica en ir rompiendo la materia cada vez más hasta llegar a sus elementos primarios, los iones minerales que las plantas tienen la posibilidad de absorber de manera directa. Los nutrientes atrapados en la materia orgánica se mantienen protegidos por esta, no se pierden arrastrados por la lluvia o degradados por el sol, como pasa con los nutrientes químicos en forma iónica.

trucos para engordar cogollos de marihuana

Abonos químicos para Marihuana

Los abonos químicos se desarrollan mezclando sales minerales puras, producidas por medio de síntesis química. Los nutrientes están en forma iónica, lo que significa que son de manera directa asimilables por las raíces. Son abonos muy prácticos de utilizar y muy baratos, pero aunque alimentan las plantas no resultan tan beneficiosos para la fertilidad del suelo. El abuso de los fertilizantes químicos termina con los microorganismos que viven en la tierra y que se llenan de ir degradando la materia orgánica. Una dosis excesiva puede llegar a quemar las raíces e, inclusive, a matar la planta.

Salvo los especialmente etiquetados como ecológicos o 100% orgánicos, la mayor parte de los abonos para cannabis tienen por lo menos parte de sus nutrientes de síntesis química. Si se utilizan sin excesos y siguiendo las normas de la etiqueta, se tienen la posibilidad de conseguir enormes resultados con ellos, aunque es considerable tomar algunas prudencias simples como no abusar de su uso, empleándolos a dosis bajas o alternando riegos con fertilizante y riegos solo con agua, y dejar de utilizarlos dos semanas antes de cosechar las plantas.

Abonos orgánicos para Marihuana

Los abonos orgánicos, además llamados bio o ecológicos, se hacen partiendo de diferentes productos de origen orgánico que se descomponen en más grande o menor medida antes de aplicarlos a las plantas. El compost de restos vegetales y el estiércol son los abonos orgánicos más comunes en la agricultura. Son baratos, saludables, están llenos de microorganismos y contribuyen a incrementar la fertilidad del suelo y acondicionan su composición. De todos modos algún materia orgánica que se añada al suelo acaba descomponiéndose y se transforma en nutrientes para las plantas. Una considerable virtud de los abonos orgánicos es que es mucho más complicado perjudicar las raíces con ellos que con los fertilizantes de síntesis química, inclusive utilizando dosis superiores de las recomendadas por el desarrollador.

Los abonos biológicos más avanzados se desarrollan mezclando en proporciones concretas diferentes materiales de origen orgánico e inoculando algunos microorganismos beneficiosos para producir una descomposición dominada que libere los nutrientes, para hacer más simple su absorción por las raíces. Además, de los nutrientes primarios (nitrógeno, fósforo y potasio) y secundarios (calcio, magnesio y azufre) estos abonos acostumbran tener una enorme riqueza en microelementos o elementos traza (hierro, zinc, molibdeno, cobre, boro, manganeso) que, aunque hacen falta en proporciones muy pequeñas, son fundamentales para el acertado avance de las plantas.

Sólido o líquido ?

Tanto los fertilizantes químicos como los orgánicos se tienen la posibilidad de hallar en forma sólida o en líquido. Los químicos tienen la posibilidad de venir en polvo o en gránulos, los dos para esparcir sobre el suelo o para combinar con el sustrato en el momento de llenar con él las macetas. Los fertilizantes químicos rígidos tienden a ser de liberación lenta, oséa, no todos los nutrientes están accesibles para las plantas a la vez. De esta forma, se disminuye el compromiso de quemar las raíces por una sobrefertilización y se disminuye el número de apps primordiales, dado que el abono va liberando nutrientes durante numerosas semanas o meses.

En la situacion de los nutrientes orgánicos naturales los productos rígidos más comunes son el compost, el estiércol de diferentes animales y el lombricompost (que es el resultado de pasar la materia orgánica por medio del sistema digestivo de lombrices rojas). Del mismo modo que los fertilizantes químicos rígidos además dejan libre nutrientes lentamente, pero además alimentan los microorganismos del suelo y mejoran la aptitud de la tierra de retener agua y nutrientes.

Los fertilizantes líquidos, por su lado, se diluyen en el agua de riego y se aplican de manera directa al suelo. Por medio de estar disueltos en agua penetran de manera rápida hasta las raíces que tienen la posibilidad de absorber los nutrientes en el instante.

En la mayoría de los casos, las plantaciones en el suelo se prestan más al uso de abonos rígidos por la virtud de que se necesitan muchas menos apps, aceptan regar las plantas de manera directa con agua sin perder tiempo en elaborar una satisfacción nutritiva. Por su lado, las macetas, con su poco contenido de tierra, resultan muchísimo más correctas para la fertilización recurrente con abonos líquidos.

Normas simples para abonar con eficacia y su Truco

Abona las plantas desde el inicio, unos cuantos ocasiones por semana y con moderación. Es preferible abonar un poco en cada riego que bastante de golpe. Un medidor de EC facilita entender que concentración de sales tiene el agua abonada que hemos listo. El límite más alto de EC para no correr peligros cuando se cultiva en tierra es de EC 2.0 mS, pero por lo general no es necesario llegar a tanto. Si se parte de agua destilada con EC 0, basta agregar nutrientes hasta lograr entre EC 0.5 y 1.0 mS. Cuando el agua del grifo ya tiene sus propias sales se debe tener precaución de que al agregar el abono no se pase el más alto de EC 2.0 mS, ya que aunque parte de las sales no vengan del fertilizante las raíces se quemarían igual. Siempre que sea viable conviene utilizar agua con escasas sales disueltas. El agua de lluvia, el agua destilada y el agua de un filtro de osmosis inversa son las superiores porque no llevan nada de sales.

Ajusta siempre el pH luego de agregar todos los abonos y aditivos. Debe quedar entre 5,8 y 6,5 para que todos los nutrientes estén a disposición de las raíces, pero tampoco es requisito ser muy exacto, más que nada cuando las plantas crecen en tierra. Lo que sí hay que evadir es regar con un pH muy distanciado de los valores especiales, dado que en unas semanas acabaríamos teniendo carencias nutritivas por culpa del pH.

Consejos para impulsar el efecto de los abonos y engordar los cogollos

∙ Oxigena la satisfacción nutriente con un burbujeador de acuario a lo largo de numerosas horas antes de regar y vas a ver como absorben más nutrientes.

∙ Agrega un producto con enzimas a la satisfacción nutriente para que ayude a sostener el sistema de raíces en buen estado.

∙ Aplica microorganismos beneficiosos numerosas ocasiones en todo el cultivo, las plantas van a estar más sanas y van a aprovechar mejor los abonos.

∙ Ten frescas las raíces sombreando las macetas o esparciendo una cubierta de mulch sobre la tierra, se puede usar paja, hierba seca, compost, o algún otro material que no permita que los rayos de sol den de manera directa sobre la tierra, calentándola.

∙ En cultivos en macetas conviene lavar la tierra por lo menos unos cuantos ocasiones a lo largo de el período, si la tierra es menos salina las raíces absorben más de forma sencilla los nutrientes.

∙ No abones las plantas a lo largo de ámbas semanas recientes antes de la cosecha y deja que utilicen lo que hayan juntado como reservas.

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