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Seminario Canna: Horticultura Cannábica

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RESUMEN DEL SEMINARIO DE CULTIVO DE CANNA
FEBRERO 2009
Realizado por: Juan Elorriaga de Diosa Planta (A Coruña).
Publicado en la revista Canna Habla (números 6, 7 y 8) y en el boletín digital para profesionales del sector de la empresa Nature Grow, números (3 y 4).
Este artículo es el resumen del primero de una serie de seminarios que la empresa holandesa Canna ha organizado para profesionales del sector del grow. Fue impartido en Barcelona el día 15 de febrero de 2009. Aunque no trataron sobre un único tema, la mayoría de las exposiciones estaban muy relacionadas unas con otras. Se comenzó hablando de la fotosíntesis. Este tema dio pié al desarrollo de un amplio número de cuestiones interesantes sobre el cultivo que resumimos a continuación:


Mediante la fotosíntesis las plantas transforman la energía solar en energía química (azúcares). Gracias a la clorofila utilizan el dióxido de carbono (CO2), la luz y el agua (con minerales) para producir azúcares y expulsan agua (destilada) y oxígeno (O2). Tiene lugar durante el día y puede llamarse también asimilación. Depende de: la luz, el nivel y la
cantidad de CO2, el agua (como regulador y controlador del clima) y la biomasa de la planta (del índice de área foliar o IAF). Para realizar este proceso las plantas necesitan consumir una determinada cantidad de energía. A esta energía se le llama desasimilación. La desasimilación depende de la temperatura del aire (de día y de noche), de la temperatura del sustrato (y raíces) y de la biomasa de la planta (masa foliar, masa radicular y morfología de la planta, ya que las plantas cortas y compactas desasimilan menos). El crecimiento de la planta es la diferencia entre asimilación y desasimilación.Esta diferencia es mayor entre 22ºC y 26ºC, que es la temperatura a la que mejor se desarrollan nuestras plantas. A 14ºC y a 34ºC es igual a cero y las plantas dejan de crecer, ya que utilizan toda la energía que pueden
producir para mantenerse vivas.


El crecimiento es de dos tipos:
● Vegetativo: El que se produce durante el crecimiento. Se desarrollan fundamentalmente las hojas, el tallo y las raíces. Para favorecerlo debe de haber 6 horas de oscuridad diaria, luz de espectro azulado (halogenuro metálico), la temperatura debe rondar los 24 grados centígrados tanto de día como de noche, la biomasa ser alta, el sustrato debe tener un % de humedad elevado y el nivel de sales (EC) ser bajo.
● Generativo: Se produce en la floración y se desarrollan flores, semillas y frutos. Este tipo de crecimiento se ve favorecido por una oscuridad continua de 12 horas diarias, la luz de espectro rojo (vapor de sodio), una temperatura de 28 grados centígradosdurante el día y 20 durante la noche, un nivel de biomasa bajo, un % de humedad del sustrato baja y una EC alta. Durante la floración del cannabis la diferencia entre asimilación y desasimilación puede ser muy elevada y favorecer el desarrollo de hojas durante las primeras tres semanas y flores en las siguientes. Pero, en la mayoría de las variedades (salvo las sátivas puras), a partir de la novena semana de floración la diferencia entre asimilación y
desasimilación comienza a decaer bruscamente y, aunque las flores siguen desarrollándose y engordando un poco, atendiendo a la producción, es más conveniente cosechar en este momento (novena o décima semana de floración) y comenzar con un nuevo cultivo que dejar que las flores de desarrollen hasta su máximo posible.
Como hemos dicho anteriormente las plantas, mediante la fotosíntesis o asimilación, utilizan el CO2, la luz y el agua para producir azúcares.


 

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Vamos a analizar estos tres factores:
● El CO2 es fundamental en todo el proceso. El aire tiene una concentración de aproximadamente 300–400 ppm (partes por millón) de CO2. Las plantas son capaces de absorber unas cuatro veces más, 1.300–1.500 ppm. Podemos aplicar CO2 de diferentes formas; encendiendo las lámparas por la noche (ya que de abril a octubre obtendremos un aporte gratuito de CO2 del ambiente gracias a las plantas del exterior que en ese momento expulsan
CO2), mediante fermentaciones, etc. Pero si queremos medir y controlar la cantidad de CO2 aportado debemos contar con un generador de CO2 por calentadores de gas (aumentan la temperatura) o por bombonas de CO2 con un buen sistema de medición. Debe colocarse un conducto a la altura de las hojas, contar con un buen sistema de ventilación y apagar la extracción durante su aplicación. Comenzado a utilizar en la tercera semana de floración, subiendo paulatinamente la intensidad hasta unas 1.500 ppm, bajándola un poco al final y parando las aplicaciones en
la séptima semana de floración, podemos conseguir un incremento de hasta un 80% en nuestra producción.
● La luz influye en el crecimiento de dos formas. A mayor intensidad de luz conseguiremos un mayor crecimiento (de ambos tipos).
Cuantas más horas de luz mayor crecimiento vegetativo. La luz de las lámparas en interior pierde mucha eficacia con la distancia.
Debe rodearse el perímetro del cultivo de material reflectante para evitar la perdida de intensidad lumínica y colocar las lámparas lo más cerca posible de las plantas. Este es un buen momento para introducir el concepto de estrés positivo. El estrés, que normalmente es considerado como algo negativo, puede ser utilizado por nosotros de una forma positiva para conseguir el máximo de nuestras plantas. Es conveniente tener mucho cuidado.
Un buen símil a este respecto es considerar el estrés positivo como llevar a la planta del mismo modo que el que lleva un coche entre las dos lineas pintadas en el carril de la carretera; si te sales por fuera de las lineas todo será un desastre. Hay que tener en cuenta la gran cantidad de variables que intervienen en el proceso.
● El agua hace que podamos acercar las lámparas bastante a las puntas de las plantas ya que poseen un sistema que la bombea desde las raíces hasta las hojas, que regula y controla la temperatura de las hojas superiores. Es fundamental hacer una comprobación del agua que estamos utilizando ya que sus cualidades son muy diferentes en cada sitio. El agua de mar desalada no es buena para el cultivo por sus altos niveles de sodio y cloruro; el agua subterránea puede ser buena a unos 20 metros de profundidad, pero la que está cerca de la superficie (5-7 metros) suele estar contaminada. Es muy interesante pedir un análisis a la compañía suministradora de agua que, la cual suele proporcionarlo sin problemas.


 

Hay que tener en cuenta su nivel de pH y su calidad. La calidad del agua tiene que ver con: las sales disueltas en ella(EC), la dureza, la cantidad de calcio, magnesio y bicarbonatos (asimilables por las plantas) y la cantidad de sodio y
cloruros (no asimilables por las plantas). Hay que medir el nivel de sodio (Na) y cloruros, formados por cloro (Cl) fundamentalmente; ya que un nivel elevado de estos elementos es perjudicial para las plantas. A pesar de lo que muchos cultivadores creen el cloro no se evapora del agua por dejarla reposando unos días; por lo que hacer un análisis de los cloruros disueltos en el agua es muy aconsejable. También hay que fijarse en la EC y la dureza. Un agua con una EC entre 0,1 y 0,3 se considera blanda, entre 0,4 y 0,8 normal, entre 0,9 y 1,2 dura y a partir de 1,2 agua mala. A partir
de una EC de 0,8 el agua no es adecuada para el cultivo y hay que tratarla con un filtro de ósmosis inversa. Por lo tanto e s muy importante contar con una buena agua base con la que realizar nuestros cultivos. Este agua debe tener una EC de entre 0,4 y 0,6 y contener mucho calcio (Ca) y la mitad de magnesio (Mg), ya que estos dos elementos, junto con el ¡ nitrógeno (N), el fósforo (P) y el potasio (K), son los macronutrientes del cannabis. En zonas donde el agua es blanda (como Galicia) vale con añadir 0,1 EC de calcio (Ca) y la misma de magnesio (Mg) al agua del grifo, ya que esta
suele contener suficiente calcio, hasta 0,4 – 0,5 de EC total y utilizar esa mezcla como agua base. En zonas de agua dura (como Cataluña) debe contarse con agua destilada o de ósmosis inversa (EC=0,0) a la que se añade calcio (Ca) hasta un nivel de EC de 0,4 y magnesio (Mg) hasta llegar a 0,6 (siempre el doble de Ca que de Mg). Este agua base es a la que se le añaden los nutrientes (ya que los nutrientes suelen estar preparados para agua normal con una EC de entre 0,4-0,8) y la que se usa en la fase final de la floración cuando se limpian las plantas (a una EC de 0,2-0,4).

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El proceso de la fotosíntesis está regulado a su vez por la transpiración,la presión de raíz y la biomasa de la planta:
● La transpiración es el proceso mediante el cual las plantas expulsan agua por unos pequeños agujeros que tiene en el envés de las hojas llamados estomas. Dentro del estoma la humedad es del 100%, si la humedad en el exterior es inferior la planta expulsa humedad hacia fuera. Depende, fundamentalmente, de las condiciones ambientales como son: la temperatura, la humedad relativa, la circulación (ventilación) y renovación del aire (extracción). Si los estomas se cierran se para la asimilación y se detiene el proceso de crecimiento de la planta. Cuando esto ocurre y hay una gran presión de raíz las plantas no podrán expulsar el agua y la retendrán dentro de ellas con lo cual espigarán y aumentará la distancia internodal. La transpiración tiene una gran relación con el nivel de EC que podemos dar a nuestras plantas. Si
las plantas tienen mucha transpiración deberemos trabajar con una EC más baja.
● La presión de raíz depende:
1. Del % de humedad del sustrato (debe rondar el 40-50%).
Cuando las puntas de las hojas superiores se curven un poco hacia abajo es el momento idóneo para volver a humedecer el sustrato ligeramente (hasta llevarlo a un 60% de humedad aproximadamente) ya que si lo humedecemos demasiado
expulsaremos el oxígeno del sustrato y ahogaremos las raíces.
2. Del % de oxígeno (O2) que contiene el sustrato (ya que sin oxígeno las raíces no pueden bombear el agua hacia las hojas).
3. Las sales disueltas (EC) tanto en el agua de riego como en el sustrato. Conocer la EC del sustrato es muy importante ya que es la que realmente siente la planta. Su valor es el del agua de riego junto con la corrección que le aplica el sustrato. Hay gente que mide la EC del agua que drenan las plantas tras el regado, pero este no es un buen método para conocer la EC del sustrato, ya es una mezcla entre la EC del sustrato y la del agua riego.
Para medir la EC del sustrato se coge una parte de sustrato (en volumen) y se diluye en dos partes de agua destilada. Se
remueve bien y se deja reposar durante una hora. Después de ese tiempo mides la EC de la mezcla, multiplicas el resultado de la medición por 2 y esa es la EC de tu sustrato.
4. La temperatura de la raíz (ya que a temperaturas muy bajas la raíz no bombea agua y a partir de 30º el agua no contiene oxigeno y la raíz es incapaz de bombearla hacia arriba). Puede ocurrir que pese a que las plantas dispongan de agua con la EC y la temperatura adecuadas, si la temperatura de raíz es muy elevada, no puedan bombearla por la falta de oxígeno y mueran ahogadas.
Para mantener una adecuada presión de raíz es importante no regar nunca demasiado ya que saturaríamos el sustrato con agua, aumentando el % de humedad del sustrato hasta un nivel mayor del conveniente y expulsando el oxígeno del mismo. Por lo tanto es preferible realizar riegos más frecuentes con una menor cantidad de agua. También es importante tener una temperatura de suelo, raíces y agua de riego entre 20ºC y 22º C ya que si es menor
decrecerá la presión de raíz y si es mayor no retendrá el suficiente oxigeno para que la raíces sean capaces de bombearla hacia otras partes de la planta.


Ya se ha dicho anteriormente que este es el sistema que permite que puedan acercarse las lámparas a las puntas de las plantas porque el constante bombeo de agua desde las raíces y la transpiración las mantienen a una temperatura adecuada. Esto puede comprobarse tocando la punta de las plantas con la mano. Si se notan frescas, a pesar
de la cercanía de las lámparas y del calor que emiten, es que el proceso de asimilación continúa. La transpiración y la presión de la raíz influyen en la cantidad y calidad de nuestra producción final. Es, por tanto, de gran importancia el mantener una adecuada relación entre ambas. Si la presión de raíz es mayor que la transpiración los estomas de la
planta permanecerán abiertos y el proceso de asimilación continuará. Pero si es mucho mayor las hojas se hacen más grandes y se estira el tallo por el efecto del agua sobrante, que que no es expulsada por las hojas y queda dentro de la planta. Si esto ocurre en la sexta semana de floración el cogollo espigará y no será compacto; y si es en la novena
semana de floración tendremos un elevado riesgo de que la botritis aparezca en nuestros cogollos. Mientras que si la presión de raíz es menor que la transpiración las plantas y sus hojas serán más pequeñas. Si la diferencia es muy grande los estomas se cerrarán y el aumento de temperatura en la planta acelerará el proceso de maduración de los cogollos.


 

Las hojas de los cogollos se queman y se curvan por no poder transpirar y dejan de refrigerar al cogollo. Hay que
tener cuidado en este punto ya que si las plantas son incapaces de expulsar agua por los estomas comenzarán a evaporarse los cannabinoides, con lo que perderemos resina y por lo tanto calidad en el producto final.


Otro factor a tener en cuenta es el Índice de Área Foliar (IAF), ya que la biomasa de la planta es decisiva en el proceso de asimilación desasimilación. En crecimiento debe de ser alto y en floración bajo. El IAF adecuado para floración debe ser de unas tres capas de hojas por metro cuadrado. Es como quitar las hojas de las plantas y empezar a cubrir el suelo con ellas hasta hacer tres capas. Sólo deben quitarse hojas (y/o ramas) cuando se haya superado este nivel y entre la
tercera y la quinta semana de floración , que es el periodo donde el IAF se incrementa de forma espectacular, ya que s i lo hacemos antes las plantas retendrán el agua en su interior y espigarán. Es importante retirar también las hojas que se están tocando unas a otras ya que impiden la transpiración y el agua se queda atrapada entre ellas aumentando el riesgo de que proliferen los hongos. Lo que intentamos conseguir es un mayor número de estomas por metro cuadrado. Para
esto es mejor contar con plantas compactas con muchas hojas pequeñas. Si queremos lograrlo es conveniente ejercer lo que llamamos anteriormente estrés positivo. Se trata de inducir una cierta cantidad de estrés en nuestras plantas, pero sin que llegue a ser perjudicial para ellas. Hay que estar atento en este punto ya que puede hacer que en vez de un éxito nuestro cultivo sea un desastre. El estrés positivo lo conseguiremos:
● Disminuyendo radicalmente la distancia entre las lámparas y las plantas.
● Bajando de forma brusca la humedad relativa.
● Incrementando la potencia del movimiento (ventiladores) y la renovación del aire (extractores).


Hay que ser muy cuidadoso con este sistema ya que todos los factores vistos hasta ahora están relacionados entre sí formando una estructura compleja. Por ejemplo, las plantas absorben por las raíces agua con sales y expulsan agua destilada (sin sales). En este sentido resulta igual en cuanto a asimilación de nutrientes proporcionar a la
plata un litro de agua con una EC de 1,2 que tres litros a 0,4 ya que la cantidad total de sales que la planta absorberá será la misma (0,4 EC x 3 litros = 1,2 EC). Si la temperatura es elevada y la humedad relativa baja las necesidades de transpirar de la planta aumentan y una gran cantidad de litros de agua pasan a través de ella dejando dentro las
sales. En este caso hay que trabajar con una EC un poco más baja por que hay un elevado riesgo de sobre fertilización. Mientras que si las necesidades de transpiración de las plantas son menores, podremos trabajar con una EC más alta ya que absorberán poca agua (y por lo tanto menos sales). Jugando con la EC y la transpiración podremos conseguir un mayor o menor peso en el producto final. Esto quiere decir que podemos variar diferentes factores para conseguir resultados diferentes. Se puede hacer un cultivo excelente buscando favorecer o la calidad o la cantidad del producto resultante. Si lo que se quiere es más cantidad hay que cultivar con una temperatura y una EC más altas que si
lo que queremos es calidad (o una mayor producción de resina), que cultivaremos a una menor temperatura y con un bajo nivel de sales.


CONSEJOS DE CULTIVO
La producción, para que los datos entre un cultivo y otro sean comparables, debe medirse en gramos x volumen del cultivo x tiempo x vatios empleados para producir esa cantidad.
● Se puede hacer un cultivo excelente primando o la calidad o la cantidad del producto resultante. Si lo que se quiere es más cantidad hay que cultivar con una temperatura y una EC más altas que si lo que queremos es calidad (o una mayor producción de resina), que cultivaremos a menor temperatura y con un bajo nivel de sales.
● Las fluctuaciones entre un sustrato muy húmedo y muy seco hacen que las plantas espiguen. Es conveniente regar cada poco tiempo con una cantidad de agua menor para tener una adecuada oxigenación y % de humedad en el sustrato y de este modo favorecer una adecuada presión de raíz. La temperatura del agua de riego debe estar entre 20ºC y 21ºC . Si las plantas transpiran mucho es mejor hacer un mayor número de riegos con una menor EC ya que hay demasiadas sales pasando a través de las plantas y hay poco oxígeno en el suelo. Regar hasta humedecer el sustrato en un 60% como máximo y volver a regar cuando las puntas de las hojas superiores se curven un poco hacia abajo (cuando el sustrato tiene entre un 40% y un 50% de humedad).
● Si se quiere regar por inundación hay que hacer un cálculo sobre el máximo de agua que se debe emplear. Se suma el número de tiestos que se tiene en un metro cuadrado y se multiplica por la cantidad de litros de sustrato que contiene cada tiesto. Podemos regar con un máximo de agua equivalente al 10% del volumen total de sustrato que tenemos en ese metro cuadrado.
Ejemplo: 20 tiestos de 5 litros en un metro cuadrado = 100 litros de sustrato en ese metro cuadrado. El máximode agua que se puede echar por metro cuadrado de cada vez es del 10% = 10 litros.
● Conviene realizar un agua basecon el doble de calcio (Ca) que de magnesio (Mg), de entre 0,4 y 0,6 de EC, a la que añadir los abonos y con la que limpiar raíces y plantas al final del proceso.
● Es importante medir los niveles de pH y EC (sales disueltas) en el sustrato y no exclusivamente los de la solución nutriente. Para ello se diluye una parte (en volumen) de sustrato en dos partes de agua destilada. Se remueve bien la mezcla y se deja reposar durante una hora. Después de ese tiempo medimos. La medida de pH del sustrato será la misma que la de la mezcla que hemos hecho. Para conocer la EC del sustrato medimos la de la mezcla y multiplicamos el resultado por 2.
Ejemplo: EC de la mezcla agua destilada + sustrato = 0,8
EC del sustrato = 1’6 (0,8 x 2 = 1,6)
● Para conseguir un buen resultado con todo lo expuesto es conveniente inducir un estrés positivo en nuestras plantas que conseguiremos:
1. Disminuyendo radicalmente la distancia entre las lámparas y las plantas.
2. Bajando de forma brusca la humedad relativa.
3. Incrementando la potencia del movimiento (ventiladores) y la renovación del aire (extractores).
Hay que tener cuidado con este proceso ya que si nos pasamos podemos convertir el cultivo en un desastre.
● Si a las plantas de semilla le quitamos los cotiledones las forzaremos a florecer a partir de una determinada biomasa.
● En crecimiento, si queremos conseguir una gran producción, hay que podar las cabezas de las plantas (salvo a las variedades índicas) hasta obtener 50–60 cabezas por metro cuadrado.
● Cuando se hace un trasplante hay que aguardar un mínimo de tres días para que las plantas se repongan del shock antes de realizar cualquier otro tratamiento.
● El momento de cambiar al fertilizante de floración es cuando empiezan a verse las primeras flores (en la segunda semana de floración para las variedades más tempranas).
● El IAFdebe de ser bajo en floración ya que hay menos horas de luz y las necesidades de transpiración de la planta decrecen. Si es necesario habrá que podar para adecuar la cantidad de hojas de las plantas al IAF recomendable; pero la poda de hojas o ramas debe de hacerse entre la tercera y la quinta semana de floración o las plantas retendrán el agua en su interior y espigarán.
● Entre la quinta y la séptima semana de floración es cuando las plantas toleran una EC más elevada. Si lo que quieres es una mayor calidad debes abonar con una EC más baja (ya que favorece la producción de resina) y dejar de hacerlo en la séptima semana. Si quieres cantidad, sigue abonando una semana más y después limpia las raíces con el agua base para eliminar el exceso de nitrógeno y evitar que las plantas sepan a verde a pesar del secado y el curado.
● El CO2 utilizado entre la tercera y la séptima semana de floración puede incrementar la producción en un 80%.
● La diferencia entre asimilación y desasimilación decrece radicalmente a partir de la novena semana de floración en la
mayoría de variedades de cannabis (a excepción de las sátivas puras). Conseguiremos una mayor producción cortando en ese momento y comenzando un nuevo cultivo.

Fuente: DiosaPlanta

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