Cultivo de Marihuana

Consejos para la plantacion de marihuana

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Lavado de la tierra

Con cada riego la tierra se carga con sales minerales que la planta no aprovecha. Estas sales modifican el PH del suelo, volviéndose más alcalino o ácido, dependiendo de la cantidad de calcio que contenga el agua; las raíces también sufren con excesos de sales a su alrededor. Este problema suele presentarse sobre todo en cultivos con macetas.

Para medir la cantidad de sales que contiene el substrato existe un método: medir la EC del agua sobrante de las macetas. Cuando la EC alcanza niveles exagerados, como 15 ms/cm, es conveniente proceder al lavado de tierra.

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El lavado de tierra y raíces consiste simplemente en regar abundantemente la planta para que las sales sean arrastradas con el agua. Si se dispone de un medidor de EC se puede ir midiendo la cantidad de sales conforme el agua va saliendo por debajo de la maceta, parando de regar cuando la EC esté por debajo de los 5 a 10 ms/cm. Si no se dispone de medidor de EC se puede seguir la regla de regar con una cantidad total de agua igual al doble del volumen de la maceta.

Se puede utilizar agua del grifo para lavar la tierra, pero es necesario corregir el PH del agua para que las raíces no sufran. El valor del PH deberá ser igual al del PH del agua que se ha utilizado para regar normalmente.

Después de un lavado de tierra las raíces encontrarán menos nutrientes a su alrededor, y los síntomas de carencias de nutrientes aparecerán pronto; por tanto se debe prevenir y aportar una pequeña dosis completa de nutrientes en cada riego.

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Montaje de un invernadero

La función de un invernadero consiste en retener el calor para que la temperatura interior aumente unos grados. El calor procede del sol cuando es de día, y del suelo cuando es de noche. El suelo se encuentra siempre a una temperatura de 15ºC. Cuando hace mucho frío la capa superior del suelo puede bajar y llegar a congelarse, aunque no son éstas las condiciones en que se debe cultivar (y menos florecer) con invernadero.

Podemos aumentar el calor dentro del invernadero si practicamos un agujero de medio metro de profundidad, si es posible, manteniendo el invernadero al nivel del suelo. La temperatura de las capas más profundas del suelo son más calientes. Para aumentar y establilizar un poco más las temperaturas un buen método es rellenar en todo lo posible el agujero de estiércol. El estiércol y los microrganismos que lo descomponen son un buen generador de calor.

El montaje de la estructura de un invernadero no es difícil, pero suele llevar unas horas de trabajo. Podemos hacer la estructura de madera, comprando listones a medida, o reciclando madera. Es conveniente dibujar un mapa antes de obtener las piezas, para saber el número y medida de listones que necesitamos, y de cómo deberán ir montados. Para que las escuadras del inverndero sean rígidas laa mejor opción es clavar unos listones atravesados, formando un triángulo con la escuadra. También es buena idea construir las paredes del invernadero con ladrillos, pero la luz que recibirán las plantas será menor.

También se puede hacer una estructura de hierro si tenemos herramientas para cortar y soldar metal. También es posible montar una estructura a partir de elementos prefabricados, que incluso están perforados para tener infinidad de posibilidades de montaje. Las piezas se unen mediante tornillos y tuercas.

La estructura deberá tener una altura mínima de medio metro, aunque lo mejor es una altura progresiva como los invernaderos mostrados en la foto, para que la luz del sol incida mejor.

Se debe escoger el material para cubrir el invernadero. Se puede recubrir con plástico transparente, laminas de plástico rígido o láminas de cristal. El cristal es bastante pesado, y la estructura debe ser lo suficientemente fuerte para soportar el peso. Las láminas de plástico son un poco caras, pero aguantan bien el calor, igual que el cristal. Las láminas de plástico se ajurean fácilmente con un taladro, lo que facilita el montaje. El cristal suele dar más problemas, ya que es un material cortante y pesa mucho. La solución ideal, si se utiliza crtistal, es aprovechar ventanas viejas que pueden encontrarse habitualmente en las basuras, colocándolas directamente encima de la estructura. Un film de plástico es una buena opción si el clima no es demasiado frío.

Es muy conveniente instalar una malla en el invernadero para asegurar que las plantas se hacen más altas que el invernadero. La malla deberá ser paralela a la techo y situada como mínimo 30cm por debajo del techo.

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La poda de tallos

Para controlar la altura de la planta y promover el crecimiento de los tallos laterales se puede podar el tallo principal. La poda debe realizarse durante la fase de crecimiento, cortando la punta del tallo, sin dañar los brotes laterales, y dejando siempre tres nudos por debajo (ver fotos). No se deben realizar podas durante la floración, ya que las puntas de los tallos acumulan mucha energía, que al podarse la planta no podrá recuperar. Durante la fase de crecimiento las puntas de los brotes también acumulan energía, pero esta energía se recupera en unos días más de crecimiento. Mediante la poda pues, se retrasa el crecimiento, pero se gana una mejor distribución de los brotes de la planta, lo que permite una cosecha más uniforme.
Las ramas bajas de la planta de las que no se puede esperar producción alguna pueden ser podadas sin miedo, en este caso se poda para promover una mejor ventilación y para que la planta invierta la energía en los cogollos superiores. Estas ramas pueden aprovecharse para hacer esquejes.

La poda es una técnica importante cuando la altura que la planta puede alcanzar está limitada, como por ejemplo en cultivos de interior. En estos casos no es conveniente cultivar plantas con un único tallo principal, la razón es que obtendremos un cogollo principal que recibirá toda la luz y muchos cogollos secundarios de calidad inferior. Si podamos el tronco principal una vez el tronco principal se divide en dos, y si volvemos a podar estos troncos obtendremos cuatro cogollos principales que recibirán la misma cantidad de luz.

Es posible realizar una segunda poda, esta vez sobre los tallos secundarios que tengan mayor altura. Es bueno esperar a que los brotes tengan un par de nudos antes de realizar la segunda poda.

Otra técnica para limitar la altura de la planta es aplastar con los dedos los tallos que crezcan demasiado. Para ello se coge el tallo con los dedos y se aprieta el tallo con cuidado, sin partirlo. Esta es una técnica quie hace sufrir a la planta, pero su eficacia hace que sea muy recomendable. Con esta técnica se consigue que la planta invierta tiempo en reparar el tallo dañado y en reforzar la estructura, mientras el resto de brotes no dañados sigue creciendo. Se verá como la zona que ha sido aplastada se ha recuperado en varios días y cómo esa zona se ha engordado y endurecido. Ésta técnica si que puede utilizarse durante la floración, siendo muy útil para controlar la altura de variedades sativas, que suelen crecer mucho durante el inicio de la floración. Esta técnica es eficaz para mantener igualada la altura de todos los tallos durante la floración.

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Sembrar marihuana

La planta tarda de 2 a 15 días en nacer, según la edad de la semilla. Las semillas no suelen presentar dificultades para enraizar si tienen menos de dos años. Para semillas más viejas se pueden aplicar técnicas para aumentar el porcentaje de nacimiento. Una buena y sencilla técnica consiste en dejar en remojo, con agua tibia, las semillas, 24 horas exactamente y posteriormente pasarlas a un tiesto enterrándolas en un aguijerito de medio centímetro de profundidad, en un substrato de calidad. Después del remojo se pueden aplicar hormonas de enraízamiento a la semilla para estimular el nacimiento. El agua que se utiliza para el remojo y para regar debe tener una temperatura alrededor de 20ºC para aumentar las posibilidades de nacimiento, si es posible se utilizará agua de lluvia o destilada. Una vez la semilla está plantada deberemos mantener el substrato húmedo hasta el nacimiento de la semilla, si el substrato se seca excesivamente corremos el peligro de que la pequeña raíz también se seque.

Cuando la semilla ha nacido y aparece el primer par de hojas (llamados cotiledones) el crecimiento es bastante lento comparado con el crecimiento de esquejes. Transcurren 20 días a partir de su nacimiento hasta que la plantita no ha desarrollado suficientemente sus raíces y hojas para iniciar un crecimiento rápido.

Cuando las plantitas procedentes de semillas nazcan, se debe tener especial cuidado en que el tallo de las semillas no crezca excesivamente, haciéndose muy largo y débil, lo que suele ocurrir cuando se siembra en tiestos pequeños. Cuando esto ocurre el tallo puede doblarse y quebrarse, pudiendo morir la planta. El alargamiento del tallo se debe a que las condiciones de luz son insuficientes y a que la plantita necesita un trasplante. Cuando trasplantemos una planta con el tallo demasiado largo, conviene enterrar el tallo unos centímetros. El alargamiento excesivo del tallo se produce sobre todo en cultivos de interior. Si esto representa un problema podemos evitarlo pasando las pequeñas plantas a la luz del sol directamente.

Lo ideal es sembrar una semilla por tiesto. Se puede sembrar primero en tiestos pequeños, bajo luz de fluorescentes; una vez han nacido y alargan los tallos en busca de luz se trasplantan a un tiesto de mayor tamaño. Para evitar fracturas del tallo conviene trasplantar en menos de 3 días a partir del nacimiento de la semilla.

Las plantas procedentes de semillas son bastante frágiles debido a su reducido tamaño y requieren de alguna protección si van a estar en exterior, para evitar que los pájaros e insectos se las coman. Sobre todo si el número de semillas es limitado conviene dejar crecer las plantas en casa durante las primeras semanas hasta que alcancen un tamaño más seguro para pasarlas al exterior.

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Crecimiento de la marihuana

Entre los factores que afectan principalmente a la fase de crecimiento estan, sobre todo, la temperatura ambiente y la temperatura del suelo. Si las temperaturas descienden por debajo de los 15ºC el crecimiento será bastante lento. Así pues debemos asegurar una temperatura mínima de 15ºC para que la planta crezca rápidamente. En exterior las plantas no crecerán exhuberantemente hasta que las temperaturas duante el dia y la noche se mantengan por encima de los 15ºC, lo que no suele ocurrir hasta la llegada de mayo. En cultivos de invierno las plantas no crecen demasiado debido a esta razón. En cultivos de interior la temperatura puede ser un problema en invierno, si la sala de cultivo no está bien aislada del frío del exterior.

El número de horas de luz (fotoperiodo) juega un papel importante en el crecimiento de la planta si el resto de factores no limitan el crecimiento. Para mantener las plantas en estadío de crecimiento las horas de luz deben ser superiores a 14. Dependiendo de la genética, algunas plantas florecen con menos poco menos de 14 horas de luz diarias en especial las variedades indicas), pero otras necesitan 12 horas o menos (variedades sativas). Las plantas crecen bastante más con 18 horas de luz que con 15 horas. Por encima de 18 horas el crecimiento deja de aumentar. En cultivos de interior se puede forzar un fotoperiodo de 24 horas de luz diarias, pero el crecimiento no será muy superior al que se consigue con 18 horas.

La cantidad de agua es determinante para el crecimiento. Si los riegos están restringidos el crecimiento también lo estará.

Otro factor importante que influye en el crecimiento son los nutrientes. Cuando las plantas ya tienen un tamaño similar al de la maceta, pueden empezar a mostrar síntomas de carencias de algún nutriente. En esta fase de crecimiento los nutrientes más demandados son el nitrógeno y el hierro. Si las hojas se vuelven cada vez más amarillas, llegando a caerse las más viejas, es síntoma de que el nitrógeno se desplaza de las hojas viejas a las más nuevas, debido a que las raíces no encuentran suficiente nitrógeno en la tierra. Para remediar esto se debe abonar regularmente con un fertilizante especial para crecimiento. Cuando la planta tiene nutrientes suficientes desarrolla hojas de gran tamaño, mientras que si los nutrientes son insuficientes el tamaño de las nuevas hojas será menor y los peciolos adquieren tonalidades púrpuras.

Si el tamaño de la maceta es reducido se producirán carencias de otros nutrientes. Las deficiencias más comunes son, aparte del nitrógeno, el magnesio y oligoelementos. Para asegurar una floración abundante debemos proporcionar un tamaño de maceta suficientementa grande para que no se produzcan carencias durante la fase de crecimiento. Si la planta presenta demasiadas hojas amarillas, y los peciolos se tornan excesivamente rojos (señal de que se producen múltiples carencias), la mejor solución es realizar un trasplante, más que cargar el agua de riego con fertilizantes.

El siguiente factor limitante es el agua. El cannabis necesita grandes cantidades de agua cuando el tamaño de la planta es relativamente grande a la maceta. Si por alguna razón se quiere mantener el crecimiento limitado se puede regular la cantidad de agua al mínimo, proporcionando el agua justa para que la planta no pase sed.

Otro factor decisivo en el crecimiento es la cantidad de CO2 presente en el aire. Una renovación constante de aire mediante ventiladores y extractores asegura la presencia de CO2 en interior. En exterior no existen problemas de ventilación, pero en cultivos de interior debemos asegurar la presencia suficiente de aire renovado mediante extractores. Para más información consultar el apartado 4.3.

Teóricamente las plantas necesitan más de 14 horas diarias de luz para que se mantengan en fase de crecimiento, pero hay una excepción. Las plantas procedentes de semillas (no esquejes), que aún no son adultas, no pueden iniciar la fase de floración aunque el fotoperiodo esté por debajo de las 14 horas de luz. Esto permite sembrar cuando el fotoperiodo es menor de 14 horas sin correr peligro de entrar en fase de floración. Esto permite que se pueda sembrar en exterior cuando el fotoperiodo aún es inferior a 14 horas (desde febrero a abril); en este caso cuando la planta es adulta el fotoperiodo ya es superior a 14 horas.

Aparte de controlar los factores anteriormente mencionados se deben vigilar muy atentamente las plagas cada semana, y actuar con rapidez si se detectan alguna plaga (ver apartado 4.6). Las plagas de insectos como los ácaros son muy difícles de erradicar y multiplican el trabajo del cultivador. Mantener limpia de plagas la zona de crecimiento no es difícil, pero requiere planificación para fumigar periódicamente y así asegurar que no entra ninguna plaga.

Los hongos no son muy comunes durante la fase de crecimiento, aunque pueden aparecer debido a un exceso de humedad, o que ataquen las raíces si el substrato permanece demasiado húmedo durante muchos días seguidos.

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