Marihuana

Almacenamiento, Curado y Secado de Marihuana. Donde guardar

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Almacenamiento de la marihuana

 

Podemos almacenar la hierba tanto con hojas como sin hojas. Existen muchas formas para almacenar la hierba, pero cada una tiene sus ventajas e inconvenientes.

 

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Podemos conservar la hierba en botes de cristal, cajas de madera, cajas de cartón, tuperwares, pero cada caso tiene su técnica. Los envases herméticos requieren ser revisados cada semana para comprobar que el aroma de los cogollos no se está degenerando debido a los hongos. Las cajas de madera y cartón no permiten el desarrollo de hongos anaeróbicos, que degeneran el aroma, pero permiten el paso de la humedad exterior.

 

Para llevar a cabo un buen proceso de curado es necesario que la hierba esté bien seca. Si contiene humedad el sabor final y los olores pueden desaparecer debido a la aparición de hongos anaeróbicos. Para evitar la aparición de este tipo de hongos es necesario airear cada semana los recipientes, pero esta labor suele ser pesada si la cantidad almacenada es grande, en cuyo caso es preferible almacenar en recipientes de madera o cartón.

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En climas húmedos es difícil conseguir un buen secado final. Para conseguir el secado final adecuado existen algunos métodos. Se puede dejar secar la hierba al sol durante intervalos de 5 minutos hasta que las ramas crujan, evitando exponer la hierba directamente a la luz, por ejemplo introduciéndola en una caja de cartón. También se puede utilizar un horno o un microondas, pero son métodos más peligrosos.

 

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Curado de la marihuana

 

El curado consiste en almacenar la hierba en recipientes cerrados durante un cierto tiempo, aireando los recipientes una vez cada día o dos días. Siempre se deben ventilar los recipientes herméticos durante el primer mes que guardemos hierba, para evitar que se infecte con hongos anaeróbicos. Muchos cultivadores han arruinado su hierba por un mal almacenaje. Nunca se debe almacenar hierba demasiado húmeda. Hierba húmeda es aquella que el cogollo se dobla como si fuera de goma. Los cogollos crujen al tacto, y se parten con facilidad cuando están bien secos. Si el clima no permite conseguir el secado ideal, será conveniente almacenar en cajas de cartón., o secar los cogollos mediante calor o sol antes de almacenar en cristal.

 

El método más seguro consiste en almacenar la hierba en cajas de cartón, es el más apropiado para hierba húmeda. Lo más peligroso es almacenar hierba húmeda en bolsas de plástico o cualquier recipiente plástico o de cristal hermético. Sabremos que en nuestra hierba hay hongos producidos por un mal almcenaje oliéndola. Si tiene un olor agrio y/o el aspecto del cogollo está degradado habrá hongos.

 

A veces ocurre que durante el secado la hierba pierde su aroma original, es totalmente normal y no suele ser un problema de hongos. El aroma cuando la planta está viva es mucho más penetrante y parece contener fragancias superiores que no son transmitidas durante el proceso de secado. La fragancia de los cogollos está contenida en substancias volátiles, que desaparecen a lo largo de los meses debido al calor, y que en su mayor parte parece que desaparece durante el secado.
Antes de almacenar, deberemos pues, siempre dejar secar bien la hierba. Otro método para saber si tu hierba está seca es obsevar si cae resina del cogollo cuando lo deshaces o lo sacudes, cuando contiene la más mínima húmedad no cae ni un grano de resina.

 

Durante el curado mejora el sabor de la marihuana al fumarla, la cantidad de THC aumenta y por tanto la calidad de sus efectos también. Esto se debe a que la clorofila presente en los cogollos se descompone lentamente. Cuando se fuma un cogollo recién secado (2 a 3 semanas) éste aún tiene mucha clorofila y esto afecta al sabor final y en que rasca la garganta, se nota también un característico sabor a “verde”. Cuando ha pasado un mes de curado el sabor y los efectos mejoran sensiblemente. Cuando transcurren dos meses todo mejora bastante. Cuando pasa un año la hierba es excelente, y habiendo desaparecido totalmente cualquier sabor a clorofila, el sabor mejora como ocurre con el buen vino, quizás el aroma puede haber perdido la mayor parte si se almacena en cartón. Almacenando en cristal el aroma se pierde más lentamente. Cuando han transcurrido dos años la hierba aún conserva buena parte de su potencia y una parte no tan grande de su sabor.

 

Manicurado de la marihuana

 

El manicurado consisten en dejar limpio el cogollo de hojas, cortándolas mediante unas tijeras. Los cogollos tienen mejor sabor si se fuman sin hojas. Para conservar intactos los cogollos es mejor manicurarlos antes de que se sequen completamente, cuando estan muy secos se desprende mucha resina. Es útil manicurar sobre un recipiente, para que caigan tanto las hojas que cortamos y a la vez la resina que se pueda desprender.

 

Es posible que los cogollos se sequen mejor si no se manicura hasta antes de fumar, sobre todo en climas donde la humedad del aire es alta, como ocurre en climas de la costa. Las hojas juegan un papel importante en el secado, parece que influyen en el transpiración de la humedad del cogollo hacia el exterior. Los restos del manicurado pueden ser aprovechados para hacer hachis, o para cocinar. Las tijeras se untarán de resina durante el manicurado, formando una capa de hachís negro. Es un buen hachís para fumar, aunque si se fuma sin curarlo el efecto será muy corporal, siendo más propenso a generar ansiedad. Es útil fumar este hachís para distinguir los efectos del hachís curado y sin curar.

 

Uno de los grandes dilemas del cultivo de cannabis es el cuando se deben cortar las plantas para su posterior secado. Existen varios métodos para determinar el moménto óptimo de cosecha.

 

El primero consiste en observar el color de la cabeza de los tricomas (resina) mediante una lupa de 20x. Cuando aún es temprano para cosechar el color es transparente. Cuando se acerca el momento de la cosecha el color de los tricomas se vuelve translúcido. En el momento óptimo para la cosecha el color de los primeros tricomas se vuelve ámbar. Para observar el color de los tricomas deberemos utilizar una lupa de unos 20 aumentos o más. Teóricamente cuando los tricomas se vuelven de color ámbar el nivel de THC en los tricomas es máximo. A partir de entonces el THC se descompone en otra sustancia denominada CBN.

 

El segundo método consiste en observar los pistilos de los cogollos. Cuando el 50% de los pistilos ya están marchitos podemos cosechar. La regla del 50% no es estricta, muchos cultivadores prefieren esperar a que la mayoría de los pistilos estén marchitos. La importancia de cosechar en el momento óptimo viene de que la cantidad de THC presente en los cogollos depende del grado de madurez. El THC es la substancia principal del cannabis y la máxcima responsable del estado de psicoactividad en el cerebro, pero también influyen otras substancias presentes en el cannabis.
El primer método fue diseñado para lograr cosechar cuando la presencia de THC es máxima. Los tricomas no sólo contienen THC sinó que contienen muchas substancias que también son importantes. Las dos más conocidas son el CBD (cannabidiol) y el CBN (cannabinol). Cuando la hierba está fresca, antes de secar, el THC, CBD y CBN no están presentes en su forma activa (activa para el cerebro), sinó que están en forma de ácido. Al secarse la marihuana los ácidos de THC CBD, CBN y el resto de substancias presentes se transforman en versiones activas para el cerebro. El paso de ácido de THC a THC se produce durante todo el proceso de secado y curado, gracias a la acción del oxígeno. Aún después de estar seca la hierba no ha alcanzado el nivel máximo de THC, sino que es necesario un proceso de almacenaje (curado) para elevar la cantidad de THC hasta niveles máximos.

 

 

Cuando ya se tiene experiencia con la cosecha quizás no sea necesario llevar a cabo ninguno de los dos métodos. A simple vista sabremos el momento óptimo de la cosecha. No sólo el aspecto de los pistilos y los tricomas nos puede indicar el momento de cosecha sinó que también aspecto del cogollo en general. Los cogollos son impresionantes cuando los cálices están inflados. El tamaño de los cálices depende mucho de la genética, pero cuando los pistilos están marchitos casi al 100% es cuando los cálices son más gordos.

 

 

Cuando decidamos el momento óptimo de la cosecha podemos optar por cortar la planta entera o cortar progresivamente los cogollos, a medida que van madurando. Se pueden sacar las hojas más grandes si así lo deseamos. No es conveniente sacar todas las hojas y dejar el cogollo pelado, ya que las hojas ayudan a transpirar el agua hacia el exterior acelerando el secado.

 

Secado de marihuana

 

Para llevar a cabo el secado se necesita disponer de un recinto con ciertos requerimientos. El recinto deberá ser lo más oscuro posible, ya que los tricomas se degradan con luz directa. Deberá estar bien aireado, sobre todo durante los primeros días. Para que el secado sea perfecto la temperatura ideal de la sala de secado debe ser de unos 15ºC, cuanto más elevada es la temperatura más THC se pierde por degradación. La temperatura de secado no debe pasar de 30ºC, ya que la pérdida de THC sería notable.

 

El cannabis pierde el 85% de su peso durante el secado, procedente del agua que contiene la planta. La humedad del aire en el recinto subirá hasta el 90 o el 100% si el recinto es estanco, pudiendo aparecer moho en los cogollos si la ventilación es insuficiente. La ventilación durante el secado es muy importante, ya que si no hubiera buena ventilación podemos perder toda la cosecha en pocos días debido a los hongos. Si no existiese ventilación procedente del exterior se puede utilizar un deshumidificador eléctrico para rebajar la humedad de la sala.

 

Conviene que el secado de la planta se haga de la forma más lenta posible, ya que es mejor para la descomposición de los ácidos de THC en THC. En climas húmedos (humedades superiores al 60%) la hierba nunca llega a secarse del todo, y el proceso de secado se puede alargar demasiado (más de un mes). En cambio en climas secos (humedades menores del 50%) el secado se acelera demasiado, pudiéndose secar en una semana. Las hojas de la planta ayudan a acelerar el secado de la planta, transpirando el agua hacia el exterior gracias a los estomas. Por tanto, en caso de que el ambiente de la sala de secado sea alta será conveniente no cortar las hojas de la planta. En cambio, si la humedad de la sala es baja convendrá cortar las hojas de la planta para retrasar el secado.

 

Para el secado hay dos opciones: se cuelgan las plantas o las ramas boca a bajo (mediante mechas o cuerdas) o bien se dejan acostados sobre cartón o una rejilla (nunca sobre láminas de plástico), aunque el método más seguro contra los hongos es colgarlas.

 

Si hubiera mucha cantidad para secar sería conveniente el uso de un ventilador para evitar la propagación de hongos. El mayor peligro de cualquier cultivador es que la cosecha se pudra durante el secado. Eso es posible si la humedad ambiental es elevada, cuando ocurre esto, focos de botrytis que quedan en los cogollos se expanden rápidamente, afectando a toda la sala en pocos días si no estamos alerta. Para evitar desastres de este tipo se debe ventilar bien la sala con aire seco, y aunque las condiciones fueran favorables se deben inspeccionar los cogollos periódicamente para comprobar que ningún foco de botrytis se está expandiendo.

 

Cuando las plantas se están secándose no conviene apilarlas demasiado, para que el aire pueda circular bien entre los cogollos. Durante los primeros días de secado, las plantas aún están vivas y siguen respirando, y no es bueno secar las plantas en un dormitorio si éstas invaden una gran parte del espacio.

 

Las hojas son las que tardan menos en secarse, después se secará la parte exterior de los cogollos. La hierba estará lista cuando la parte interior de los cogollos está seca. Cuando todo el cogollo está bien seco las ramas crujen al doblarlas, si se doblan y no se rompen aún falta tiempo de secado. Si la humedad ambiental es elevada es posible que la hierba nunca llegue a secarse del todo, esto suele ocurrir en zonas de la costa, debido a la humedad procedente del mar. En climas de interior la hierba se seca rápidamente, ya que la humedad del aire es muy baja en esas zonas.

 

Cuando la hierba empieza a secarse es un buen momento para sacar todas las hojas, lo que se denomina “manicurado”.

 

Consejos para secar marihuana

 

Las plantas o las ramas pueden ser colgadas boca abajo si se desea, pero tambié pueden secarse encima de una bandeja o papel. No se recomienda en ningún caso secar en bolsas de plástico ni en recipientes de este material. No amontonar las colas, o hacerlo lo menos posible, los cogollos se chafan y la hierba tarda más en secarse. Lo importante es que el secado sea hecho en un sitio a la sombra sin ninguna luz directa, que sea ventilado y no muy seco para que el secado no sea muy rápido y la hierba tenga una buena curación.

 

Si el sitio es muy seco o el secado es rápido, mediante microondas o similar, la hierba quedará muy crujiente y quebradiza y se desmenuzará en polvo, también afectará al sabor y rascará la garganta al fumarla. Si por el contrario el sitio es húmedo o mal ventilado, pueden aparecer hongos que malograrán el producto, huele la hierba periódicamente para detectar si se forman hongos. Si ya se han formado retira las partes más atacadas y airea bien el resto, además de tener un gusto pésimo, pueden malograr el THC e incluso no se puede asegurar su no-toxicidad.

 

Con la oxidación del secado la resina cobra las propiedades psicotrópicas. El tiempo normal de curación y secado dura entre seis y diez días, según el sitio en el que se realice y el grosor de las colas y cogollos. El sitio ideal seria similar al que se usaría para curar embutidos, o para secar tabaco. La luz solar y las altas temperaturas destruyen gran parte del THC. Sólo se podrá empaquetar cuando esté bien seca.

 

Si se cierra muy hermética es mejor forrar las paredes del bote con papel para que absorba la poca humedad que se pueda condensar. Los envasados al vacío son efectivos si se quiere guardar por periodos prolongados.

 

Las diferentes calidades dentro de una misma planta vendrán calificadas de mayor a menor potencia de la siguiente forma: Cola de la punta principal-colas de las ramas principales-cogollos de la zona media de la planta-cocollos de la zona inferior-brotes jóvenes-hojas pequeñas-hojas medianas, y ya como infumables las grandes hojas y los tallos. Los cogollos se unen a la rama por un pequeño tallo, por lo que es fácil separarlos uno a uno con unas tijeras, evitando manipularlos. Se coge la rama y se empiezan a cortar desde abajo, hasta que se llega a la cola, que es mejor dejarla entera y no desmenuzarla en los cogollos que la forman. Los cogollos serrán cortados con tijeras y tocándolos lo menos posible, justo en el momento de ser consumido.

 

Una buena curación es imprescindible, y se desaconseja cualquier método de secado rápido. También desaconsejamos los métodos que se aconsejan en algunas publicaciones ya obsoletas, tales como enterrar la hierba o secarla con cítricos, eso seguro que formará hongos.

 

Secado rápido de marihuana

 

Si el sitio es muy seco o el secado es rápido, mediante microondas (diez o quince segundos) o el horno (previamente calentado a baja temperatura), y esperar a que se termine de evaporar la humedad un par de minutos. Con este método, la hierba quedará muy crujiente y quebradiza y se desmenuzará en polvo, también afectará al sabor, al olor y rascará la garganta al fumarla.

 

Otra opción rápida de secar marihuana consiste en ponerla en un papel higenico doblado y se enrolla con la hierba en un radiador o estufa de baja potencia, tendremos un secado más rápido pero una “mejor calidad”.

 

Podemos secar los cogollos más a medio plazo (dos o tres días) dejándolos en una hoja de papel para que absorban la humedad, y aireándolos en una ventana para facilitar el proceso.

 

Estos métodos de secado, evidentemente, no son los más recomendables, sólo para hacer una cata previa de la hierba o en casos de extrema necesidad. Es difícil ver los cogollos y no poder hacer nada, pero es absolutamente necesario tener paciencia, la recompensa valdrá la pena.

 

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