Banner1-Diosa-Planta
121 Veces leido este Post
marihuana-619x348

Como acelerar la floración en exterior

Banner2-Diosa-Planta 20071214134246-banner-su-publicidad-aqui.jpg
marihuana-619x348

En esta época, en que las variedades autoflorecientes de cannabis han permitido a todos los cultivadores sembrar y cosechar sus plantas en cualquier mes del año, no está de más repasar otra técnica que sirve para florecer las plantas en exterior en el momento deseado, antes era la única forma existente de recoger cogollos en pleno verano hasta la aparición de las genéticas automáticas.

La floración forzada es una técnica muy sencilla de aplicar que da unos resultados excelentes, sobre todo en los meses más cálidos del verano.La técnica para forzar la floración consiste en introducir las plantas en un cuarto a oscuras cada tarde para sacarlas de nuevo al exterior por la mañana, después de que hayan pasado doce horas sin luz. En pocos días bajo el nuevo fotoperiodo las plantas comienzan a florecer, del mismo modo que lo hacen en interior al cambiar a 12/12. Siempre que se mantenga el mismo fotoperiodo para que no revegeten, las plantas estarán listas para la cosecha unos dos meses después. Sin embargo, si hay mucha prisa, es posible acelerar aún más la floración por medio de un fotoperiodo nocturno más largo, con trece o catorce horas de oscuridad.

Este artículo narra la historia de unas plantas rechazadas que tuvieron una segunda oportunidad y recompensaron a los cultivadores por ello con una fantástica cosecha. En esta ocasión habían realizado una plantación partiendo de semillas con el fin de localizar una buena madre con la que seguir cultivando a partir de esquejes. Antes de cambiar las plantas al fotoperiodo 12/12, le sacaron un esqueje a cada una y los conservaron en el cuarto de crecimiento, a la espera de ver como se desempeñaban sus madres durante la floración. Tras la cosecha, seleccionaron las mejores plantas y rechazaron el resto, exactamente trece esquejes de Critical ya creciditos. Habíamos comenzado el mes de mayo y aquellas plantas no tenían un destino claro. Los cultivadores ya habían seleccionado las genéticas que plantarían en la cosecha de exterior de verano, buscando sobre todo variedades de maduración rápida y alta resistencia al ataque de los hongos.

Como les pasa a todos los cultivadores que realmente aman a sus plantas, nadie se decidió a cortar aquellos esquejes y tirarlos a la basura. Una cosa es que no supieran que hacer con ellos y otra muy distinta es asesinar sin motivo hembras sanas de buena genética. Alguien tuvo la idea: con lo rápida que es la floración de Critical, si las forzamos a florecer podríamos cosecharlas a mediados de julio, cuando los días secos y soleados impedirán que aparezcan hongos. La perspectiva de recoger una buena cantidad de gruesos cogollos en pleno verano resultaba de lo más tentadora ya que para entonces la cosecha del 2011 se estaría acabando.

El problema era que iban a ocupar un espacio en la terraza que estaba destinado a otras plantas. Induciendo la floración a mediados de mayo, las plantas se cosecharían a mediados de julio por lo que las nuevas plantas no podrían situarse en su lugar hasta ese momento. Tras un sesudo análisis se llegó a la siguiente conclusión: había que acelerar, en la medida de lo posible, la floración de las Critical, de modo que se cosechasen cuando antes. Por otro lado, se decidió sembrar todas las semillas destinadas a la cosecha de exterior menos algunas sativas (Super Silver Haze), que son las que ocuparían el lugar de las Critical una vez cosechadas estas. Como Super Silver Haze es una variedad de maduración más tardía, aunque se siembre tarde, sigue teniendo tiempo suficiente para crecer ya que, como pronto, no empieza a florecer hasta agosto.
Inducción súper rápida

Volviendo al cultivo de Critical, las plantas estuvieron en interior y bajo fotoperiodo de crecimiento (18/6) hasta mediados de mayo, cuando se pasaron al exterior y se les empezó a inducir la floración metiéndolas en una habitación oscura cada tarde y sacándolas por la mañana. Para lograr buenos resultados y una inducción rápida es fundamental que la oscuridad sea absoluta e ininterrumpida durante todo el periodo nocturno. Si entra algo de luz, aunque sea poca, el comienzo de la floración se retrasa. Generalmente se suele forzar la floración con un fotoperiodo 12/12 pero esta vez se decidió que las noches serían de trece horas, con el objeto de que empezaran a florecer cuanto antes. La idea funcionó, ¡y de qué modo!.

banner-GIF-final-2

Antes de dos semanas ya vimos cogollitos.

Nunca había visto unas plantas comenzar a brotar flores tan rápidamente. Tras sólo cinco días de fotoperiodo de inducción, las plantas ya tenían pequeños racimos de flores en todas las puntas y en menos de dos semanas ya había cogollitos. Aunque originalmente sólo se iba a mantener el fotoperiodo de trece horas de oscuridad durante dos semanas, para continuar después con el clásico de doce horas, al ver la rapidez con la que florecían se decidió seguir con él hasta el final, para ver de qué modo se llegaba a acelerar la floración.

Las plantas se sembraron en Canna Coco Profesional Plus y se decidió alimentarlas con abonos Canna, específicos para el cultivo en fibra de coco . El agua base con la que se preparaba la solución nutritiva provenía de un filtro de osmosis inversa, se le añadía algo de agua del grifo hasta alcanzar una EC de 0,2-0,3 μS. La mayoría de los fertilizantes líquidos están diseñados para prepararse con agua del grifo, que suele contener bastantes sales, especialmente calcio y magnesio. Por ello y para evitar sobrefertilizaciones, reducen el contenido de estos dos elementos en el fertilizante. Si preparamos la solución nutriente sólo con agua destilada o de osmosis inversa nos encontraremos con carencias de estos elementos. Para evitarlo se añade agua del grifo hasta alcanzar una EC de 0,2 a 0,4, que aporta una buena cantidad de ambos minerales. Algunos cultivadores prefieren pasar del agua del grifo y completan las sales del agua de osmosis mediante CalMag Plus (o algún producto similar), un fertilizante rico en calcio, magnesio y hierro.
Con tres semanas se adivinaba el exito del cultivo.

Tras añadir agua del grifo, a continuación se incorporaban los abonos: Canna Coco A y B, Rhizotonic, Canna Boost y Canna Zym, manteniendo las proporciones de cada uno indicadas por Canna pero reduciendo bastante las dosis, de modo que la EC final quedaba en torno a 0.6-0,7 μS.

Al cumplir tres semanas de floración y ante el camino que llevaban se empezó a añadir PK 13-14 a la solución nutriente, pero manteniendo una electroconductividad relativamente baja, alrededor de EC 0,9 μS. La verdad es que las plantas crecían bien y no mostraban carencias así que no había razón para forzarlas más de lo necesario. Como las macetas no eran muy grandes (unos nueve litros) y las temperaturas habían subido bastante, se decidió darles dos riegos diarios para que las macetas no se secasen demasiado. El primer riego lo recibían a las ocho de la mañana, nada más sacarlas al exterior, y el segundo sobre las tres de la tarde, para que tuvieran tiempo de escurrir bien antes de tenerlas que meter dentro. Enseguida apreciaron los nuevos cuidados y parecían engordar aún más rápidamente.

Día tras día, brotaban flores con gran profusión y los cogollos se engrosaban a un ritmo endiablado. El sol del mes de junio es el más fuerte del año y las plantas lo aprovechan al máximo. Como el sol está en su posición más cercana a la Tierra, la intensidad de la luz es máxima. Comparando el ritmo de engorde de las Critical forzadas, con sus hermanas que estaban floreciendo en interior, quedaba claro que ninguna lámpara, por muy de alta presión que sea, puede competir con el chorro de lúmenes que recibimos del sol.
Al mes, las colas sorprendían por su grosor.

En cultivos de exterior, donde las plantas se hacen grandes, es común que la parte baja de las ramas y los tallos centrales queden muy sombreados y desnudos de cogollos. En este caso, sin embargo, las plantas permanecieron bastante pequeñas (las más altas alcanzaron alrededor de un metro de altura) por dos razones. En primer lugar, el cambio brusco del fotoperiodo de crecimiento al de floración hace que las plantas se estiren menos que cuando el cambio es más gradual, como sucede con el fotoperiodo natural. Además, los esquejes tienden a crecer menos en comparación con las plantas de semilla. Con una altura más reducida las partes bajas recibían una buena insolación y brotaron cogollos por todas las ramas. Algunos nacieron tan abajo en el tallo central que parecían brotar directamente del sustrato. Las plantas pequeñas suelen ser, proporcionalmente a su tamaño, mucho más productivas que las grandes. En este caso, teniendo en cuenta el pequeño tamaño de las macetas y la rapidez del ciclo (un mes de crecimiento y unos cincuenta días de floración), la productividad resultó fantástica.

De todas las plantas, las más productivas fueron las que habían sido despuntadas en crecimiento para potenciar la ramificación. En lugar de un solo cogollo central rodeado de ramas secundarias con cogollos más pequeños, desarrollaron cuatro o cinco colas impresionantes, casi tan gruesas como el cogollo central de las plantas que no habían sido podadas.

Al cierre de esta edición las plantas se encuentran a dos semanas escasas de la cosecha que se realizará previsiblemente entre el 5 y el 10 de julio, cuando llevarán entre 48 y 53 días de floración aunque, por lo rápido que están floreciendo con el fotoperiodo 11/13 no se descarta que puedan recogerse unos días antes. Durante la última semana se de vida de las plantas y con el fin de mejorar las cualidades organolépticas del producto final, se regarán sólo con agua (junto con algo de Canna Zym) para limpiar bien el sustrato de restos de fertilizantes y obligarlas a consumir los nutrientes de reserva de los cogollos..

El experimento ha sido un auténtico éxito. Los cogollos son gruesos, resinosos y duros como piedras. La calidad final de los cogollos ha resultado magnífica y la producción, aunque todavía no se han cosechado y secado las plantas, parece que será fantástica, especialmente teniendo en cuenta el pequeño tamaño.
Triple cosecha anual
Dos semanas antes de la cosecha, los cogollos eran magníficos.

banner-GIF-final-2

Viendo el buen resultado que ha dado esta técnica se nos ocurre que, combinando la floración forzada y la natural, se pueden realizar hasta tres cosechas anuales entre abril y noviembre. En abril se saca al exterior una primera tanda de esquejes crecidos en interior, forzando su floración inmediatamente, de modo que florezcan durante abril y mayo. A principios de mayo, mientras florece la primera tanda, se cortan nuevos esquejes que, una vez enraizados se sacan al exterior. Estos no necesitan crecer en interior pues el fotoperiodo natural del mes de mayo les permite hacerlo fuera. Cuando se cosecha la primera tanda de plantas a finales de mayo, se empieza a forzar la floración del segundo grupo. Junio y julio verán florecer a esta segunda tanda de plantas que se cortarán antes de llegar agosto. Por último, a mediados de julio se saca fuera un tercer grupo de plantas, a ser posible Sativas puras o híbridos con bastante genética Sativa y una floración larga. Esta tercera tanda de plantas crecerá pocas semanas y empezará a florecer casi inmediatamente pero, gracias a que las variedades Sativas se estiran mucho durante la floración, las plantas alcanzarán un tamaño suficiente como para obtener una buena cosecha. La tercera cosecha se recogerá a finales de octubre o en noviembre, según la variedad escogida. Si el cultivo está en una zona de otoños muy suaves se pueden alargar la cosecha hasta finales de noviembre o incluso diciembre, lo que permitiría plantar hasta las Sativas puras más lentas y ecuatoriales.
Conclusiones y consejos
La cantidad de resina se disparó en la segunda mitad de la floración.

Inducir la floración con noches de trece horas es un sistema efectivo para forzar las plantas a producir flores enseguida, pero sólo conviene utilizarlo si es absolutamente necesario que las plantas acaben muy rápido. Una hora menos de sol cada día supone un ocho por ciento menos de tiempo recibiendo energía, lo que repercute en una menor producción final de la planta. De todos modos, cuando las plantas florecen en junio y julio esto no se nota demasiado, ya que la enorme intensidad del sol veraniego permite una buena floración con sólo once horas diarias de luz.

Para acelerar aún más la floración se puede dejar las plantas a oscuras durante 24 a 36 horas antes de empezar con el fotoperiodo 11/13. La larga fase oscura ayuda a que la planta cambie de crecimiento a floración en menos días.

El mayor inconveniente de esta técnica reside en tener que meter y sacar las plantas cada día. Los cubos de fregar, con asa, son baratos y con sólo practicar unos cuantos agujeros de drenaje en el fondo, se convierten en cómodas macetas que se pueden mover fácilmente de dos en dos. No conviene usar contenedores demasiado grandes por el peso excesivo, aunque si el cuarto oscuro está al mismo nivel del cultivo, se pueden usar macetones sobre plataformas con ruedas para que sea más cómodo moverlos.
Los cubos con asa resultan macetas prácticas y fáciles de mover, pero hay que hacerles agujeros de drenaje.

Algunos cultivadores han ideado sistemas que les permiten alterar el fotoperiodo sin necesidad de mover las plantas. Hay quien las cultiva en invernadero y opta por cubrirlo cada día con un plástico opaco, incluso se puede automatizar el proceso con un programador y un pequeño motor. Otros usan grandes macetas opacas que colocan, boca abajo, sobre las plantas.

En mi opinión, la floración forzada es una técnica más adecuada para usar con esquejes, que suelen quedarse algo más pequeños, pero también se puede hacer con semillas siempre que tengan un periodo de crecimiento suficientemente largo antes de florecer. Si las plantas tienen al menos cinco o seis semanas de edad, empiezan a florecer más rápidamente que si son más jóvenes.

Una variante de esta técnica consiste el alargar el fotoperiodo nocturno de las plantas al final de la floración (con noches de trece, catorce o hasta quince horas) con el objetivo de forzar y acelerar la maduración de los cogollos. Se emplea sobre todo con variedades Sativas ecuatoriales que se mantienen floreciendo durante muchos meses, brotando nuevas flores a la vez que las viejas van madurando. Por medio de noches extra largas el cultivador puede lograr una maduración más homogénea de los cálices y evitar que la floración continúe casi indefinidamente.
Etiquetas: Cultivo de exterior
Edición: Soft Secrets 2012 – 4

Twitter Counter for @canna_magazine

Banner2-Diosa-Planta 20071214134246-banner-su-publicidad-aqui.jpg
Banner3-Diosa-Planta
2014 Licencia Share Alike, Libre Compartir V 3.0, LOPD y LSSI
banner_470x80_feltpot